La automotivación y la creatividad  

Dirigir las emociones para conseguir un objetivo es esencial para mantenerse en un estado de búsqueda constante y para mantener la mente creativa para encontrar soluciones.

Las personas que tienen esta habilidad tienden a ser más productivas y eficaces, cualquiera que sea su empeño. Las organizaciones con personas entusiastas optimizan recursos, son innovadores y generadoras de cambio.
En ese mismo sentido las personas con bajo nivel de Inteligencia Emocional presentan poco entusiasmo o automotivación el cual se manifiesta en el incumplimiento de trabajos propuestos o en la realización de estos con bajo perfil de rendimiento.
Escasa iniciativa o creatividad; hace parecer a las personas como problemáticas. De igual manera el exceso de automotivación resulta en ocasiones perjudicial para la misma empresa dado que le impide coordinar adecuadamente a sus colaboradores o delegar con eficiencia.